Micropropagación de plantas automatizada: cómo mejorar la eficiencia del laboratorio
- RAYPA Lab
- 5 min de lectura
- Actualizado: 10/04/2026
CONTENIDOS
Resumen
La micropropagación de plantas permite multiplicar ejemplares genéticamente idénticos en condiciones controladas de laboratorio. Sin embargo, cuando el proceso se realiza de forma manual, puede requerir mucho tiempo, mano de obra y presentar riesgos de contaminación.
En este artículo analizamos cómo la automatización, especialmente mediante preparadores de medios de cultivo, permite mejorar la eficiencia, la reproducibilidad y la seguridad en los laboratorios de cultivo de tejidos vegetales.
¿Qué es la micropropagación de plantas in vitro?
La micropropagación de plantas in vitro es un método empleado para clonar plantas completas de forma asexual. A partir del explante de una planta, ya sean sus hojas, tallos, raíces o semillas, se replica el vegetal en cuestión para después cultivarlo en el ambiente artificial y controlado de un laboratorio.
De este modo, se deja de estar a expensas de la climatología y de las plagas, entre otros elementos externos, para pasar a controlar aspectos como la temperatura, la humedad o los nutrientes esenciales. Todo lo necesario para multiplicar genéticamente plantas de calidad uniforme y sin enfermedades. Plantas idénticas al vegetal de muestra del que se tomó el explante.
Se practican dos tipos de micropropagación de plantas in vitro:
- Embriogénesis somática: esta técnica permite el desarrollo de embriones a partir de células somáticas, sin la necesidad de la unión ni fertilización de gametos.
- Organogénesis: a partir de una yema se generan estructuras como tallos, raíces o flores, que a su vez pueden producir nuevos brotes.
Etapas de la micropropagación
Recordemos las fases del proceso de micropropagación de plantas para destacar en qué punto podemos utilizar un preparador de medios y así optimizar el flujo de trabajo operativo en los laboratorios de cultivo de tejidos vegetales:
1. Selección
Antes de proceder con la micropropagación, es necesario seleccionar la planta que se desea replicar, generalmente por su estado de crecimiento activo, su desarrollo sano y vigoroso, así como por sus características genotípicas y fenotípicas.
Una vez escogida, se deberá introducir en el laboratorio o invernadero de manera escalonada, en un proceso que puede durar semanas o meses, con el fin de conseguir un cultivo aséptico y libre de enfermedades.
2. Muestreo y cultivo
Se extraen los explantes de la planta seleccionada y se desinfectan para evitar que los microorganismos existentes en la superficie de los tejidos de la planta supongan un problema en las etapas posteriores de la micropropagación. A continuación, se colocan en un medio de cultivo previamente esterilizado.
Es en esta fase cuando entra en juego el preparador de medios, ya que permite preparar, esterilizar, enfriar y dispensar los medios de cultivo en un solo equipo y con una excelente reproducibilidad lote a lote. Tareas que habitualmente se llevan a cabo de manera manual.
Contar con un preparador de medios te permitirá aumentar tu productividad, reducir costes, mejorar la calidad, poder disponer de mano de obra para tareas de mayor valor y, sobre todo, eliminar el error humano y minimizar los posibles accidentes.
3. Multiplicación
Una vez en un ambiente controlado y dentro del medio de cultivo —generalmente compuesto por agua, macroelementos, microminerales, reguladores del crecimiento, vitaminas, azúcar y un agente gelificante—, se espera la germinación de los explantes en un plazo de una a dos semanas.
Los brotes surgidos de dichos explantes se separan y cultivan de nuevo, siempre en condiciones estériles y en un medio fresco, para inducir nuevos brotes. Esta operación se repite hasta alcanzar la cantidad de plantas deseada.
A este proceso se le denomina subcultura, y permite la obtención de vitroplantas, es decir, plantas genéticamente idénticas a la planta madre, obtenidas a partir de tejidos como hojas, tallos, raíces o incluso semillas.
4. Elongación y enraizamiento
Los brotes conseguidos se subcultivan en sus respectivos medios de cultivo, donde crecen y comienzan a echar raíces hasta desarrollar un sistema radical y una altura adecuada para transferirlos a un sustrato en condiciones de invernadero para su aclimatación. Para realizar estos nuevos medios de cultivo, podemos contar de nuevo con la ayuda del preparador de medios.
Posteriormente, se lleva a cabo el proceso de enraizamiento, que consiste en aplicar, ya sea in vitro o ex vitro, un enraizante (de origen químico o natural) con el objetivo de estimular el crecimiento de raíces y brotes.
Por lo general, suelen añadirse auxinas y/o giberelinas (GAs): las auxinas favorecen la formación de raíces, mientras que las giberelinas promueven la elongación de las plántulas.
Estas sustancias pueden utilizarse de forma individual o combinada, según el protocolo establecido.
5. Aclimatación y crecimiento
La aclimatación se lleva a cabo para que las plantas vayan adaptándose al ambiente exterior y a vivir en condiciones naturales.
Dependiendo del sistema utilizado para el enraizamiento, in vitro o ex vitro, esta fase puede desarrollarse de diferentes maneras.
Cuando el enraizamiento se realiza in vitro, las plantas jóvenes deben ser transferidas posteriormente a invernaderos, ya que requieren un ambiente controlado que favorezca su crecimiento y adaptación.
En cambio, si se opta por el enraizamiento ex vitro, el proceso de aclimatación ocurre de forma simultánea, ya que las plantas se adaptan directamente a las condiciones del nuevo entorno durante el desarrollo de sus raíces.
El objetivo de esta etapa es obtener ejemplares listos para su trasplante definitivo a campo, vivero o invernadero.
Ventajas de la micropropagación
Como ya sabes, los beneficios del cultivo vegetal in vitro son muchos. Solo por recordar algunos:
- Calidad uniforme de los productos
- Multiplicación ilimitada de las plantas
- Plantas idénticas en todos sus caracteres (clones)
- Producción libre de pesticidas
- Producción libre de organismos modificados genéticamente (OMG)
- Plantas sin enfermedades
- Incremento exponencial de la producción
- Producción rápida y sin restricciones estacionales
- Ahorro de tiempo y de espacio
- Reducción de costes
- Conservación a largo plazo del material vegetal
- Facilidad de exportar las plantas a otros países sin necesidad de cuarentena
Mejores resultados con los preparadores de medios de RAYPA
La micropropagación de plantas in vitro es, sin duda, una técnica que ofrece muy buenos resultados a todos los niveles. No obstante, también puede presentar ciertos inconvenientes, especialmente cuando parte del proceso se realiza de forma manual. En estos casos, los laboratorios de tejidos vegetales pueden enfrentarse a problemas como la contaminación de las muestras o incluso accidentes laborales, con sus consecuentes bajas y retrasos en la producción.
Con el fin de evitar dichas adversidades y poder automatizar parte de este proceso, en RAYPA hemos creado los preparadores de medios de las series TLV-MP y AE-MP. Un solo preparador de medios permite realizar cinco procesos: preparación, esterilización, enfriamiento, dispensación y limpieza automática de las líneas de dispensación.
Gracias a los preparadores de medios de RAYPA, podrás conseguir un medio homogéneo y una manipulación segura, debido a su agitación ajustable, su refrigeración activa y sus rigurosas medidas de seguridad. De este modo, podrás garantizar la calidad de tus productos, con una excelente reproducibilidad lote a lote y evitar posibles riesgos y accidentes.
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